Revista Contaduría Pública | Septiembre 2019

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CARTA DE LA PRESIDENCIA

El siglo XXI avanza, inexorable, en pleno apogeo de la llamada era de la información, en la que los conocimientos y saberes humanísticos, administrativos, económicos, científicos y tecnológicos se han instalado en la vida cotidiana de las personas, y están en permanente y continua transformación, lo cual obliga a las instituciones a actualizarse para responder a las demandas y atender las necesidades de la sociedad en sus distintos extractos.

Ninguna disciplina ha estado exenta de este vendaval del conocimiento, que ha impactado todas las actividades del ser humano y, por ende, los servicios que proporcionan las instituciones públicas y las empresas. Y aunque aún falta redoblar esfuerzos para que las bondades de la era de la información alcancen a la mayoría de los habitantes y que estos se beneficien en todos sentidos, es un hecho que las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC), en sus diferentes modalidades, están presentes y forman parte de la vida de un amplio número de personas.

En el ámbito de la Contaduría Pública es innegable que la tecnología ha potenciado esta área y todo aquello que se relacione con esta disciplina; más aún, ha posibilitado que las entidades empresariales y gubernamentales diversifiquen y mejoren los servicios que prestan a clientes y sociedad en general, haciendo uso de las variadas herramientas que, hoy en día, se ofrecen para garantizar un servicio altamente profesional y de calidad.

Por ejemplo, en el ámbito gubernamental hay que mencionar los esfuerzos que realizan las autoridades hacendarias para la recaudación de impuestos, pero también para hacer más amigables los trámites de los contribuyentes; en ambos casos, la tecnología e Internet son piezas fundamentales para cumplir con estos cometidos y figuran como elementos centrales que han modificado la relación gobierno-sociedad.

A su vez, el Instituto Mexicano de Contadores Públicos fundamenta parte de su labor en el uso y aprovechamiento de las nuevas tecnologías para brindar la certificación a los Contadores Públicos, así como actualización disciplinaria, tan solo por mencionar algunas de las actividades a las cuales está abocado. Con ello, el Instituto responde a los desafíos de la Contaduría global y está a la vanguardia con respecto a servicios que son imprescindibles para la movilidad internacional de los Contadores.

La tecnología, pues, ha venido a revolucionar los campos de acción de los Contadores Públicos y reconfigura su perfil profesional, al grado de que es un deber imperativo estar al día en materia de finanzas, auditoría, fiscal, legislación contable y contabilidad. Desde luego, en esta tarea hay que reconocer a aquellos profesionales que con su labor hacen realidad el valor de las herramientas tecnológicas y, desde luego, la valía de estas en la formación de los Contadores del nuevo milenio y de profesionales que ejercen, con un alto sentido de la ética profesional, la Contaduría Pública

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CARTA DE LA PRESIDENCIA

El siglo XXI avanza, inexorable, en pleno apogeo de la llamada era de la información, en la que los conocimientos y saberes humanísticos, administrativos, económicos, científicos y tecnológicos se han instalado en la vida cotidiana de las personas, y están en permanente y continua transformación, lo cual obliga a las instituciones a actualizarse para responder a las demandas y atender las necesidades de la sociedad en sus distintos extractos.

Ninguna disciplina ha estado exenta de este vendaval del conocimiento, que ha impactado todas las actividades del ser humano y, por ende, los servicios que proporcionan las instituciones públicas y las empresas. Y aunque aún falta redoblar esfuerzos para que las bondades de la era de la información alcancen a la mayoría de los habitantes y que estos se beneficien en todos sentidos, es un hecho que las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC), en sus diferentes modalidades, están presentes y forman parte de la vida de un amplio número de personas.

En el ámbito de la Contaduría Pública es innegable que la tecnología ha potenciado esta área y todo aquello que se relacione con esta disciplina; más aún, ha posibilitado que las entidades empresariales y gubernamentales diversifiquen y mejoren los servicios que prestan a clientes y sociedad en general, haciendo uso de las variadas herramientas que, hoy en día, se ofrecen para garantizar un servicio altamente profesional y de calidad.

Por ejemplo, en el ámbito gubernamental hay que mencionar los esfuerzos que realizan las autoridades hacendarias para la recaudación de impuestos, pero también para hacer más amigables los trámites de los contribuyentes; en ambos casos, la tecnología e Internet son piezas fundamentales para cumplir con estos cometidos y figuran como elementos centrales que han modificado la relación gobierno-sociedad.

A su vez, el Instituto Mexicano de Contadores Públicos fundamenta parte de su labor en el uso y aprovechamiento de las nuevas tecnologías para brindar la certificación a los Contadores Públicos, así como actualización disciplinaria, tan solo por mencionar algunas de las actividades a las cuales está abocado. Con ello, el Instituto responde a los desafíos de la Contaduría global y está a la vanguardia con respecto a servicios que son imprescindibles para la movilidad internacional de los Contadores.

La tecnología, pues, ha venido a revolucionar los campos de acción de los Contadores Públicos y reconfigura su perfil profesional, al grado de que es un deber imperativo estar al día en materia de finanzas, auditoría, fiscal, legislación contable y contabilidad. Desde luego, en esta tarea hay que reconocer a aquellos profesionales que con su labor hacen realidad el valor de las herramientas tecnológicas y, desde luego, la valía de estas en la formación de los Contadores del nuevo milenio y de profesionales que ejercen, con un alto sentido de la ética profesional, la Contaduría Pública